¿Será la formación superior la próxima burbuja en explotar?

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En un artículo recientemente publicado en The Economist, Schumpeter se preguntaba si la formación superior sería la siguiente burbuja en estallar en los Estados Unidos después de la burbuja inmobiliaria. Según indica, la formación superior en Estados Unidos se ajusta a todas las características por las que se define una burbuja:

– Los costes de las matrículas son demasiado altos y han crecido mucho en los últimos años.

– Es necesario endeudarse para poder pagarlas y los costes de financiación son cada vez mayores.

– No hay evidencias de que el esfuerzo y el coste sea recompensado en el futuro.

Si a esto añadimos que los políticos están ampliando la oferta educativa y que la población en general piensa que la formación superior es una inversión segura (si estudias, tendrás mejor sueldo) vemos que las similitudes con el sector inmobiliario son importantes.

En el artículo también se apuntaba que, al contrario de la creencia general, el desarrollo tecnológico está destruyendo empleo cualificado. Las computadoras pueden realizar trabajos tanto manuales como intelectuales siguiendo unos patrones y algoritmos predefinidos. Muchos de ellos realizados hasta ahora por empleados con formación superior. Sin embargo, por el momento, las computadoras no pueden realizar determinadas tareas que no siguen unas pautas explícitas, por ejemplo, las que realiza un fontanero, un conductor de autobús o un camarero.

Finalizaba indicando que las solicitudes de matriculación determinadas facultades y escuelas de negocios estaban bajando significativamente.

¿Existe en España también una burbuja en la formación superior? Analicemos los puntos anteriores en el contexto nacional:

– Coste de las matrículas. En España el peso del sector público en la enseñanza universitaria es muy importante, no obstante, en los últimos años en las universidades públicas el precio de las matrículas ha subido de forma notable. El coste de las matriculas en el sector privado es muy elevado y ha crecido de forma importante en los últimos años. De hecho, el número de universidades privadas y escuelas de negocios ha crecido de forma significativa en la última década.

– Crecimiento del endeudamiento. Aquí también tenemos que diferenciar la enseñanza pública de la enseñanza privada. En el caso de la primera, son evidentes los problemas de financiación que tienen las universidades públicas, sobre todo en un entorno de crisis económica como el actual y, por tanto, su mayor endeudamiento. Respecto a la enseñanza privada, cada vez va siendo más habitual que los alumnos pidan un crédito para financiar sus estudios, si bien no es comparable todavía a Estados Unidos.

– Relación coste-beneficio. Según la última Encuesta de Población Activa (EPA) de 2010, la tasa de desempleo entre los empleados con formación universitaria era del  9,8% y con formación de post-grado (doctorado y máster) del 6,7% frente al 20,3% de desempleo que presenta el conjunto de la población española. Sin embargo, para realizar este análisis del coste frente al beneficio habría que traer al presente los flujos de caja esperados (ingresos futuros) de los universitarios y compararlos con su coste. En España, es notable el número de empleados universitarios que realizan trabajos por debajo de su cualificación y sobre todo con un salario por debajo de las expectativas que todo estudiante universitario tiene cuando comienza una carrera. ¿Compensa a la sociedad formar a un universitario para que realice tareas por debajo de su cualificación? Tampoco hay que obviar que la educación superior superior tiene una recompensa “per se” y no solo en términos económicos.

Por otro lado, en España, al igual que en Estados Unidos y al igual que sucedió con el mercado inmobiliario, los poderes públicos están fomentando la oferta de formación superior y la población en general, al igual que con la vivienda, piensan que es una inversión segura. Pero ¿puede el mercado laboral absorber esta oferta? Actualmente en España todo parece indicar que no.

Respecto a la afirmación en The Economist de que el desarrollo tecnológico, al contrario de lo que se cree, reduce el empleo cualificado, tenemos un ejemplo en Europa que contradice esta afirmación y es Alemania que tiene una demanda de 117.000 empleos altamente cualificados . Las computadoras y robots destruyen empleo en las labores en  que se utilizan, pero es necesario ingenieros, informáticos, economistas, matemáticos, científicos para diseñar, fabricar y comercializar dicha tecnología.

Para concluir, al igual que en Estados Unidos, en España el número de matriculados universitarios también ha descendido. En el curso académico 1999-2000 había 1.651.348 matriculados frente a los 1.500.069 de alumnos matriculados en las universidades españolas en el curso académico 2008-2009. No obstante, todo parece indicar que este descenso es debido a cambios en la pirámide demográfica española y no a un cambio en el comportamiento, es decir, la frase “hijo, tú estudia si quieres ser alguien en la vida” sigue en la memoria colectiva española junto a la frase “invierte en una vivienda que los precios de los pisos nunca bajan”. Al igual que sucedió con la burbuja inmobiliaria, ¿la burbuja en formación superior explotará en España unos años después que en Estados Unidos?. Se admiten apuestas.

Publicado en Economía.

3 Respuestas a ¿Será la formación superior la próxima burbuja en explotar?

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  3. paterfamilis dice:

    Felicidades por tu artículo. Me lo guardo como favorito. Sigo creyendo que la formación es fundamental para el avance de un país. En los últimos años hemos asistido al innegable hecho en España, que cualquier especulador de medio pelo haciendo 3 pasepisos ganara más y viviera mejor que ingenieros o economistas cualificados, incluso médicos, que se han formado durante años. Ahora estamos asistiendo a una normalización de la situación, donde el paro se centra en los sectores de baja cualificación, pero faltan médicos, ingenieros, etc…. Vivimos un sueño y ahora nos despertamos a golpes.

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